Riviera Maya

Trasladan fósiles humanos recuperados en Quintana Roo para estudios de antropología física

Riviera Maya, QR — Arqueólogos han trasladado restos humanos encontrados en el sistema del río subterráneo Sac Actun para realizar estudios. Los restos fueron localizados en el sistema subterráneo de Quintana Roo en 2022.

Fueron recuperados a finales del año pasado y desde entonces fueron trasladados a la Dirección de Salvamento Arqueológico, en la Ciudad de México, para su estudio.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dice que la cueva donde se encontró el esqueleto en el sistema fluvial subterráneo Sac Actun posiblemente sirvió como una cripta funeraria natural.

Los restos óseos encontrados corresponden a un varón de entre 20 y 25 años. También se encontró el cráneo de una mujer.

Los fósiles fueron descubiertos en el sistema subterráneo Sac Actun de Quintana Roo en 2022.

Los restos fueron recuperados a finales de 2025 en el sistema fluvial subterráneo Sac Actun, en Quintana Roo. Las autoridades dicen que desde entonces han sido trasladados por la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a la Sección de Bioarqueología de la Dirección de Salvamento Arqueológico, en la Ciudad de México.

La Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó que “el traslado y estudio de estos restos humanos recuperados en Quintana Roo representa un paso muy importante para la investigación sobre los primeros habitantes de nuestro territorio.

“Cada descubrimiento de esta naturaleza amplía el conocimiento científico sobre nuestra historia antigua y confirma el valor del trabajo especializado que realiza el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) para proteger, conservar y estudiar un patrimonio excepcional”.

El artefacto llegó empaquetado en cajas herméticas para proteger su conservación y evitar cualquier contaminación. Fue entregado al antropólogo físico Arturo Talavera González, jefe del departamento correspondiente, quien liderará los análisis y estudios bioarqueológicos.

Tras observaciones preliminares basadas en dos huesos de diagnóstico, el ángulo de la apófisis mastoides y el engrosamiento del hueso frontal por encima de las cuencas de los ojos, el antropólogo determinó que el individuo era un hombre.

Basándose en los huesos largos, estimó una altura de aproximadamente 1,45 a 1,50 metros. Era de constitución muy delgada y probablemente tenía entre 20 y 25 años en el momento de su muerte.

El especialista también estima que se recuperó el 40 por ciento del esqueleto incluyendo partes del cráneo, algunas costillas y vértebras, las clavículas, la escápula derecha, fragmentos del hueso de la cadera y huesos largos de los miembros superiores e inferiores.

El fósil se encuentra en buen estado, por lo que se ha iniciado un proceso de consolidación antes de que pueda ser manipulado para su estudio.

Junto al fósil masculino apareció un cráneo femenino, también recuperado durante la misma excavación. Talavera González confirmó que se trata de una mujer de entre 35 y 45 años al momento de su muerte, quien padecía desnutrición.

Buzos de cuevas registran su hallazgo en el sistema subterráneo de Quintana Roo.

Aunque la mandíbula está presente, ya no tiene dientes. Se someterá a estudios osteométricos para aproximar sus características físicas y determinar una posible filiación étnica.

El arqueólogo Luis Alberto Martos López, quien funge como asesor y garante académico del proyecto, informó que el esqueleto fue ubicado en el fondo de un cenote, a 200 metros bajo tierra y ocho metros de profundidad, en una pequeña cámara detrás de un espeleotema.

También se encontró una importante cantidad de carbón vegetal, lo que indica actividad en el lugar, que hace entre 8.000 y 10.000 años era una caverna, ya que el nivel del mar estaba entre 20 y 30 metros por debajo del actual.

Los restos están siendo estudiados en la Ciudad de México. abril 2026

Recordó que, durante ese período, la Península de Yucatán era un vasto pastizal con arbustos, pastos, pocos árboles y megafauna, por lo que las cuevas sirvieron de refugio a los primeros habitantes.

“Había fogones, lo que indica que la cueva estaba activa y que, probablemente, cuando esta persona murió, utilizaron la cámara como cripta funeraria natural, lo que habla de ciertas creencias y ritos funerarios”, dijo.

Mientras tanto, el cráneo femenino, recordó, estaba ubicado cerca de otra de las entradas del cenote, a poca profundidad.

Trasladan fósiles humanos recuperados en Quintana Roo para estudios de antropología física
Se encontraron huesos de un hombre y una mujer en el sistema de ríos subterráneos.

A partir de material fotográfico analizado por el antropólogo estadounidense James Chatters, se planteó una hipótesis que la sitúa como una probable persona afrodescendiente. Sin embargo, reiteró que hay que esperar los resultados de los análisis de antropología física que sustenten esta posibilidad.

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