Cozumel, QR — La edición 2026 de la Travesía Sagrada Maya que se lleva a cabo cada primavera ha sido cancelada. El jueves, la empresa de hospedaje Xcaret anunció la cancelación del viaje de este año debido a problemas legales en curso.
A principios de este mes, el tribunal más alto de México negó a Xcaret el derecho a seguir utilizando símbolos mayas en toda su empresa. El fallo se produjo luego de que la comunidad maya local presentara una denuncia contra la empresa por derechos de uso.
La decisión se tomó luego de que miembros de la Corte Suprema coincidieran en que la definición de comunidad y pueblo maya la conforman 1,021 comunidades, no solo el Gran Consejo Maya con quien Xcaret tenía un acuerdo de uso.
El jueves, Iliana Rodríguez, Directora Corporativa de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Xcaret, hizo el anuncio en conferencia de prensa. Durante la conferencia de una hora, dijo: “No queremos ser un pretexto para generar fricciones”.

Grupo Xcaret ha dicho que la edición 2026 de la sagrada romería ha sido suspendida voluntariamente para proteger la viabilidad a largo plazo y el adecuado desarrollo de esta actividad como un acto de respeto a la tradición.
“Esto lo hacemos para evitar la posibilidad de que la realización de este evento pueda ser interpretado como un acto de rebelión o enfrentamiento con las autoridades responsables del patrimonio cultural de nuestro país, quienes no han solicitado específicamente ninguna acción al respecto, por lo que es un acto voluntario”, dijeron.
El evento se lleva a cabo durante el mes de mayo frente a la costa continental de la Riviera Maya, desde donde cientos de personas navegan en canoa hasta la isla de Cozumel. El viaje, en su decimonovena temporada este año, atrae a casi 2.000 visitantes durante el evento de un día.
La tarde de este jueves, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Cozumel emitió un comunicado sobre el impacto del anuncio de Xcaret.
“El Consejo Coordinador Empresarial de la Isla de Cozumel expresa su preocupación ante la suspensión del Cruce Sagrado 2026, evento emblemático que no sólo representa una manifestación cultural de gran valor histórico, sino también un motor de integración social, identidad regional y desarrollo económico para diversos destinos del Caribe mexicano, incluida nuestra isla.
“Si bien reconocemos y apoyamos la importancia de proteger el patrimonio cultural de los pueblos indígenas, coincidimos en que dicha protección debe ir acompañada de seguridad jurídica, lineamientos claros y mecanismos bien definidos que permitan la continuación responsable de actividades que fortalezcan tanto la cultura como la economía regional.
“Para Cozumel este tipo de eventos no son insignificantes ni secundarios, son parte de un ecosistema turístico, cultural y social que genera oportunidades para los prestadores de servicios, las comunidades locales y los sectores productivos que dependen directamente del turismo.

“La cancelación o suspensión de estos eventos envía señales de incertidumbre que pueden impactar negativamente en la percepción del destino y la planificación de inversiones.
“Se estima que este evento genera un flujo total estimado de entre 1,500 y 2,000 visitantes directos adicionales a la Isla, con un impacto económico estimado conservador de más de 20 millones de pesos por edición a través de un aumento significativo en la ocupación hotelera, el consumo de restaurantes y la contratación de servicios de transporte, tours, etc., particularmente en zonas cercanas a los puntos de llegada a Cozumel.
“Involucra directamente a más de 330 personas de la comunidad, además de residentes locales que manejan la logística, proveedores y operadores turísticos.
“Contribuye directamente a la promoción de la isla al aparecer en contenido audiovisual y campañas turísticas nacionales e internacionales mostrando experiencias únicas que posicionan a Cozumel como un destino cultural, no solo un resort de sol y playa, con un valor de exposición mediática estimado de $1.5 millones de dólares.

“La cancelación del evento representa por lo tanto un impacto negativo no sólo en términos económicos, sino también en la proyección de la identidad cultural y turística de Cozumel.
“Desde el sector hacemos un llamado respetuoso pero firme a las autoridades correspondientes a establecer, a través del diálogo institucional, reglas claras, transparentes y aplicables que permitan la protección del patrimonio cultural sin obstaculizar el desarrollo económico ni la promoción de nuestras tradiciones.
“La falta de directrices claras pone en riesgo no sólo los eventos culturales, sino también la estabilidad de numerosas actividades económicas que dependen de la correcta interpretación de la ley.
“Reiteramos que el sector empresarial no está en contra de la protección cultural, por el contrario, ha sido un aliado activo en su difusión, preservación y promoción, sin embargo, es fundamental evitar escenarios hostiles que puedan llevar a la cancelación de eventos que generan identidad, cohesión social y bienestar económico.

“Cozumel no puede darse el lujo de perder eventos que fortalezcan su identidad, generen bienestar a sus comunidades y posicionen a la isla a nivel internacional.
“Los derechos legales no son un lujo, son una condición indispensable para preservar nuestra cultura y sostener nuestra economía”, dijo el jueves el CCE (Consejo Coordinador Empresarial de Cozumel) en un comunicado.
