Cancún se prepara para la temporada turística de invierno en un escenario marcado por una menor llegada de viajeros internacionales y una reducción en la ocupación hotelera. La disminución de conexiones aéreas con Estados Unidos, principal mercado internacional del destino, se encuentra entre los factores que han afectado el flujo turístico durante 2026.
Las cifras más recientes muestran que los hoteles de Cancún registraron una ocupación de 53,9% entre el 19 y el 25 de septiembre, mientras que el promedio de ocupación hotelera en el Caribe mexicano fue de 48,5% durante el mismo periodo.
Cancún registra una caída en el tráfico internacional
El Aeropuerto Internacional de Cancún recibió 1,19 millones de pasajeros internacionales en agosto, un 15% menos que los 1,4 millones registrados durante agosto de 2025, de acuerdo con datos de ASUR, operador de la terminal.
Si se incluyen los pasajeros nacionales, el aeropuerto movilizó aproximadamente 2,1 millones de viajeros durante agosto, cifra que representa una disminución de 9,3% respecto al mismo mes del año anterior.
La tendencia también se observa en el acumulado del año. Entre enero y agosto, Cancún recibió cerca de 846.000 pasajeros internacionales menos que durante el mismo periodo de 2025, equivalente a una reducción de 6,1%.
La evolución del mercado estadounidense resulta especialmente relevante para Cancún. Según el informe anual de ASUR, alrededor del 60,6% de los pasajeros internacionales que utilizaron el aeropuerto en 2025 viajaron desde o hacia Estados Unidos.
Dallas y Houston figuran entre los principales mercados estadounidenses conectados con Cancún.
Menos vuelos desde Estados Unidos
La reducción del tráfico también está relacionada con una menor oferta aérea. Un análisis del Centro de Investigación Avanzada para el Turismo Sostenible de la Universidad Anáhuac Cancún señaló que el Caribe mexicano registró aproximadamente 20% menos vuelos regulares desde Estados Unidos durante el verano de 2026 en comparación con el verano anterior.
El menor número de viajeros también se refleja en los indicadores de ocupación hotelera.
Según el Sistema de Información Turística de Quintana Roo, los hoteles de Cancún alcanzaron una ocupación promedio de 74,44% entre enero y julio, frente al 76,77% registrado durante el mismo periodo de 2025.
La reducción fue más marcada en otros destinos del estado. Tulum registró una caída cercana a nueve puntos porcentuales, mientras que Riviera Maya disminuyó 4,6 puntos. En el conjunto de Quintana Roo, la ocupación pasó de 75,1% a 71,54%.
Los datos correspondientes a septiembre muestran que la tendencia continuó. Riviera Maya registró una ocupación de 44,8% entre el 19 y el 25 de septiembre, mientras que Tulum alcanzó 42,3%.
Nuevas rutas buscan fortalecer la temporada de invierno
Carlos Trueba Coll, director del Aeropuerto Internacional de Cancún, señaló a El Economista que la quiebra y posterior cierre de Spirit Airlines contribuyeron a la reducción del tráfico internacional.
El directivo también indicó que otras aerolíneas, entre ellas JetBlue, han comenzado a recuperar parte de los asientos que se perdieron, mientras que el regreso de algunos servicios de temporada podría favorecer el movimiento de pasajeros a partir de diciembre.
De cara a la temporada alta de invierno, también se han anunciado nuevas conexiones con Estados Unidos.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, informó sobre nuevas rutas entre Cancún y Tampa, Pittsburgh y Richmond.
Breeze Airways tiene previsto iniciar el servicio entre Tampa y Cancún con dos vuelos semanales a partir del 19 de diciembre. Posteriormente, añadirá tres vuelos semanales desde Pittsburgh desde el 7 de enero y dos vuelos semanales desde Richmond a partir del 8 de enero.
De acuerdo con el Aeropuerto Internacional de Richmond, la nueva conexión permitirá a los viajeros de esa región llegar a Cancún sin escalas por primera vez en más de una década.
Además, se han programado vuelos adicionales desde distintas ciudades de Canadá para los meses de invierno.
Con estas nuevas conexiones, Cancún busca recuperar parte de la conectividad internacional perdida durante 2026 y fortalecer el flujo de visitantes durante uno de los periodos tradicionalmente más importantes para el turismo del Caribe mexicano.