La prevención de conflictos, el diálogo y la participación ciudadana son los ejes de la estrategia de construcción de paz en Playa del Carmen. Así lo afirmó Eduardo Asencio, presidente honorario del DIF municipal, durante la primera sesión ordinaria del Consejo de Paz y Justicia Cívica, a la que asistió en representación de la presidenta municipal, Estefanía Mercado.
La reunión se realizó en el auditorio “Leona Vicario” del nuevo Palacio Municipal, donde también rindieron protesta cuatro nuevos integrantes del consejo.
Durante su intervención, Asencio destacó la importancia de impulsar una justicia cívica enfocada no solo en sancionar las conductas que afectan la convivencia, sino también en prevenir conflictos, facilitar la mediación y promover acuerdos entre los ciudadanos.
“En Playa del Carmen hemos estado impulsando una justicia cívica más cercana, una que no se quede solo en la multa o en el castigo, sino que busque prevenir, mediar y construir acuerdos”, expresó.
El funcionario señaló que el objetivo es atender los problemas de convivencia desde sus primeras manifestaciones, antes de que se agraven. También aseguró que la reincidencia ha disminuido, aunque reconoció que aún existen retos para fortalecer una cultura de paz en las colonias, las escuelas y los espacios públicos.
Disminuyen 8.5% las faltas administrativas
Por su parte, Andrea Piña, secretaria de Justicia Cívica y Convivencia Humana, informó que Playa del Carmen registró una reducción del 8.5% en las faltas administrativas entre enero y septiembre de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025.
De acuerdo con la funcionaria, estos resultados están relacionados con las acciones de prevención del delito y atención a las causas de la violencia promovidas por el gobierno municipal de Estefanía Mercado.
Las estrategias se desarrollan mediante la coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales, así como con la participación de organizaciones de la sociedad civil.
Con estas acciones, el municipio busca fortalecer la justicia cívica como una herramienta para resolver diferencias de manera pacífica, reducir las conductas que afectan la convivencia y promover una mayor participación ciudadana en la construcción de comunidades más seguras.