La baja ocupación hotelera, la limitada conectividad aérea y la reducción en la llegada de visitantes mantienen bajo presión al sector turístico del sur de Quintana Roo. Comerciantes, hoteleros y prestadores de servicios confían en la temporada decembrina para recuperar parte de la actividad económica.
El turismo en el sur de Quintana Roo atraviesa un periodo complicado, marcado por una menor demanda de servicios y una diferencia cada vez más evidente frente a los principales destinos del norte del estado. Chetumal, Mahahual y Bacalar registran niveles de ocupación moderados, mientras hoteles y pequeños negocios buscan alternativas para atraer visitantes.
De acuerdo con el reporte semanal de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), durante la última semana de octubre el Aeropuerto Internacional de Chetumal contabilizó apenas 48 operaciones, mientras que la ocupación hotelera de la Gran Costa Maya se ubicó en 40.2%.
La situación también se refleja en los indicadores acumulados. Según el Sistema de Información Turística de Quintana Roo, durante los primeros siete meses de 2026 la ocupación hotelera de Chetumal disminuyó 5.9 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025.
Esta desaceleración tiene efectos en diferentes actividades económicas, desde hoteles y alojamientos vacacionales hasta restaurantes, transporte y pequeños comercios. Ante este panorama, los empresarios del sector mantienen sus expectativas en el movimiento turístico que tradicionalmente genera el cierre de año.
Hoteles de Chetumal mantienen tarifas bajas para atraer visitantes
La situación del sector hotelero se refleja en la experiencia cotidiana de los trabajadores. Said Hernández, recepcionista del hotel Princess de Chetumal, considera que octubre tuvo resultados variables, aunque reconoce que algunos eventos ayudaron a mejorar temporalmente la ocupación.
Según explicó, los conciertos y actividades de la Feria de la Frontera Sur (Expofer) generaron una importante demanda de habitaciones. En algunas fechas, el establecimiento logró ocupar sus 50 habitaciones, llegando incluso a registrar hasta siete días de ocupación completa durante el periodo.
Entre sus principales huéspedes se encuentran trabajadores mexicanos vinculados al Tren Maya y visitantes procedentes de Belice. La llegada de turistas extranjeros, señaló, suele aumentar durante las festividades y eventos especiales.
Hernández explicó que, aunque hubo días de baja ocupación durante octubre, en meses anteriores el hotel conseguía llenarse aproximadamente dos veces por semana. Actualmente, la demanda se concentra en unos tres días de ocupación completa, mientras que el resto de la semana presenta una actividad más limitada.
Para mantener la llegada de clientes durante septiembre, octubre y noviembre, el hotel optó por conservar tarifas accesibles, con habitaciones de hasta 700 pesos, aproximadamente 40 dólares.
El trabajador espera que diciembre permita mejorar los ingresos y recuperar parte de las tarifas. Incluso contempla un posible incremento de alrededor de 100 pesos por habitación.
También destacó el atractivo de la capital quintanarroense como destino para quienes buscan tranquilidad y experiencias diferentes a los tradicionales centros turísticos del Caribe Mexicano.
Chetumal registra una conectividad aérea muy inferior a Cancún y Tulum
Uno de los principales desafíos para el turismo del sur de Quintana Roo continúa siendo la conectividad aérea.
Durante la última semana de octubre, el Aeropuerto Internacional de Chetumal registró 48 movimientos, equivalentes apenas al 1.6% de las 2,956 operaciones contabilizadas en los cuatro aeropuertos del estado.
La diferencia frente a otros destinos es considerable. El aeropuerto de Cancún concentró 2,752 operaciones, mientras que Cozumel registró 82 y Tulum contabilizó 74.
Además, durante octubre Chetumal mantuvo conexiones con solamente dos destinos nacionales y no reportó rutas internacionales, pese a contar con cuatro aerolíneas registradas en el informe oficial.
Esta limitada conectividad representa un obstáculo para ampliar el mercado turístico, facilitar la llegada de viajeros y posicionar a la capital del estado dentro de los circuitos internacionales.
Mahahual y Bacalar también enfrentan una baja ocupación
La desaceleración no afecta únicamente a Chetumal. Mahahual también registró resultados por debajo del promedio estatal de ocupación hotelera, que se situó en 62.1%.
La comunidad costera alcanzó una diferencia negativa de 21.7 puntos porcentuales frente a ese indicador. En contraste, Costa Mujeres reportó 72.1%, Riviera Maya 65.8% y Cancún 59.9%.
Aunque Mahahual recibió 10 cruceros durante la semana analizada, el reporte de Sedetur no especificó cuántos pasajeros desembarcaron ni qué proporción de ellos realizó actividades comerciales o turísticas en la comunidad.
La llegada de cruceros representa una fuente importante de actividad para el destino, pero el reto sigue siendo conseguir que un mayor número de visitantes permanezca en la localidad y consuma productos y servicios de los negocios locales.
Los datos de alojamientos vacacionales también muestran un panorama de demanda moderada. Al 30 de octubre, Mahahual contaba con 135 propiedades activas, de las cuales el 43% registraba ocupación, con una tarifa promedio de 1,500 pesos por noche.
En Bacalar había 508 propiedades activas, con una ocupación del 45% y una tarifa promedio de 2,900 pesos. Por su parte, Chetumal registraba 357 alojamientos disponibles, una ocupación del 47% y una tarifa promedio de 824 pesos por noche.
Estas cifras reflejan las diferencias entre los mercados de alojamiento de los tres destinos y la necesidad de fortalecer la demanda turística durante los periodos de menor actividad.
Bacalar apuesta por nuevos eventos culturales para atraer visitantes
Frente a la desaceleración, los prestadores de servicios turísticos de Bacalar están buscando nuevas formas de generar experiencias y atraer visitantes durante las temporadas bajas.
Durante las celebraciones del Día de Muertos, empresarios y operadores locales impulsaron actividades especiales que comenzaron con el Desfile Nocturno Las Ánimas en la laguna, en el que participaron alrededor de 30 embarcaciones.
Posteriormente, las actividades dieron paso al Festival de Piratas de las Catrinas, una iniciativa que busca combinar las tradiciones mexicanas con experiencias turísticas vinculadas al entorno natural de Bacalar.
Jesús Velázquez explicó que la primera edición del festival pretende sentar las bases para posicionar al destino como una alternativa cultural durante el próximo año, además de incentivar la participación de residentes y visitantes en actividades fuera de la temporada alta.
De acuerdo con Velázquez, más de 30 embarcaciones y diferentes empresas del sector se sumaron a la iniciativa con el propósito de ofrecer un nuevo producto turístico y aprovechar las tradiciones locales para atraer público.
Sin embargo, reconoció que los resultados todavía son inciertos y que será necesario evaluar la respuesta de los visitantes para determinar el potencial de crecimiento del evento.
Temporada decembrina, una oportunidad para recuperar el turismo del sur
Mientras Cancún, Riviera Maya y Costa Mujeres mantienen una mayor participación en la actividad turística estatal, Chetumal, Bacalar y Mahahual buscan consolidar una oferta capaz de atraer más viajeros durante todo el año.
El desafío no consiste únicamente en incrementar las cifras de visitantes, sino también en conseguir que más turistas pernocten en estos destinos, recorran sus atractivos y generen consumo en hoteles, restaurantes, comercios y empresas locales.
La temporada decembrina representa una oportunidad para mejorar los resultados del sector, aunque la recuperación dependerá también de factores como la conectividad aérea, la promoción turística, la competitividad de las tarifas y el desarrollo de nuevas experiencias.
Para el sur de Quintana Roo, el objetivo es reducir la brecha frente a los destinos consolidados del Caribe Mexicano y lograr que el crecimiento turístico se traduzca en mayores beneficios económicos para las comunidades de la región.