Cancún busca impulsar un nuevo atractivo turístico y cultural con la creación de un corredor cultural cubano en la avenida Yaxchilán, un proyecto que pretende destacar la música, el baile, el arte y la gastronomía de Cuba, además de reconocer las aportaciones de la comunidad cubana a la vida económica y cultural de la ciudad.
La iniciativa forma parte de los planes del Proyecto Distrito Cancún y tiene como horizonte de desarrollo el año 2027. La propuesta toma como referencia la Pequeña Habana de Miami, reconocida por su identidad cultural y sus establecimientos vinculados con la comunidad cubana.
Carlos Armando del Castillo Álvarez, titular de la Unidad de Gestión Administrativa del Proyecto Distrito Cancún, explicó que el corredor se desarrollaría inicialmente sobre la avenida Yaxchilán, en el tramo comprendido entre el restaurante La Parrilla y el bar La Cova.
El proyecto podría extenderse posteriormente hacia la Supermanzana 23 y otras zonas de la parte fundacional de Cancún. Hasta el momento, más de 14 establecimientos han sido promovidos como parte de esta propuesta.
Además de generar una nueva oferta para visitantes y residentes, el funcionario señaló que el corredor busca dar mayor visibilidad a la cultura cubana y contribuir a reducir los discursos de rechazo y discriminación hacia la población migrante.
La comunidad cubana gana presencia en la economía de Cancún
La presencia de ciudadanos cubanos en Cancún ha crecido en los últimos años, aunque todavía no existe una cifra oficial actualizada que permita conocer con precisión el tamaño de esta comunidad.
El Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI registró cerca de 5,000 personas de origen cubano en Cancún. Sin embargo, esa cifra podría haber aumentado debido a los movimientos migratorios posteriores.
El Instituto Nacional de Migración no publica actualmente un desglose actualizado por nacionalidad que permita determinar cuántos cubanos residen en la ciudad. También existe un grupo de personas que habría ingresado al país de manera irregular.
En el municipio de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún, viven alrededor de 25,600 personas nacidas en el extranjero, según los datos citados en el proyecto.
La comunidad cubana participa en diferentes actividades económicas, principalmente en plataformas de reparto, restaurantes, loncherías, construcción y servicios de seguridad privada. También ha contribuido al desarrollo de pequeños negocios comerciales y gastronómicos.
Deportaciones y dificultades migratorias complican la integración
El contexto migratorio también representa un desafío para quienes llegan a Cancún en busca de mejores oportunidades.
De acuerdo con documentación de Human Rights Watch, entre el 20 de enero de 2025 y el 9 de marzo de 2026, Estados Unidos envió a México a casi 13,000 ciudadanos de terceros países. Los cubanos representaron el grupo más numeroso, con aproximadamente 4,353 personas.
A esta situación se suman las dificultades para conseguir empleo formal, acceder a prestaciones laborales y encontrar una vivienda en condiciones accesibles.
Organizaciones locales han señalado que algunos migrantes trabajan sin prestaciones y enfrentan obstáculos para integrarse plenamente a la sociedad. Marylín Torres Leal, presidenta de CISVAC, también ha advertido sobre situaciones de discriminación contra integrantes de esta comunidad.
En este contexto, el corredor cultural se plantea como una oportunidad para visibilizar sus aportaciones y generar espacios de convivencia entre residentes, comerciantes, visitantes y población migrante.
Hechos de violencia generan preocupación entre vecinos
La propuesta cultural también surge en un entorno de preocupación por diferentes hechos de inseguridad registrados en Cancún durante 2026, algunos de ellos relacionados con ciudadanos cubanos.
Durante el año se reportaron ataques armados en los que hubo cubanos heridos o asesinados. También se realizaron detenciones de personas de esta nacionalidad señaladas como presuntas responsables de homicidios y agresiones.
Es importante distinguir entre las personas investigadas o detenidas y aquellas cuya responsabilidad haya sido acreditada mediante una sentencia judicial.
En septiembre, elementos de la Policía Estatal rescataron a cuatro migrantes que presuntamente permanecían retenidos y habían sido golpeados para exigir dinero a sus familiares.
Estos acontecimientos han generado inquietud en algunos sectores de la población, particularmente entre vecinos de la Supermanzana 23, quienes han solicitado mayores medidas de seguridad y operativos migratorios.
En abril, habitantes de la zona realizaron una protesta frente al Ayuntamiento. Posteriormente, en octubre, apareció en el Parque de Las Palapas una pinta con mensajes de rechazo hacia los cubanos.
Por su parte, Jorge Escudero Buerba, presidente del Comité de Consulta y Participación Ciudadana en Seguridad Pública estatal, alertó sobre la presencia de gestores que presuntamente cobran entre 70,000 y 80,000 pesos por ofrecer supuestos trámites de regularización migratoria.
El reto de crear un espacio cultural sin fomentar la discriminación
Uno de los principales desafíos del corredor cultural cubano será promover la identidad y las tradiciones de esta comunidad sin relacionar su nacionalidad con los problemas de inseguridad registrados en la ciudad.
La propuesta busca convertir una zona de Cancún que ya concentra restaurantes, tiendas y establecimientos de servicios en un espacio de encuentro cultural, con actividades gastronómicas, artísticas y musicales.
Sin embargo, la falta de estadísticas migratorias actualizadas dificulta conocer las dimensiones reales de la comunidad y diseñar políticas de integración basadas en información precisa.
Mientras el proyecto avanza hacia su posible desarrollo en 2027, también permanecen pendientes otros desafíos relacionados con la seguridad, la protección de los derechos laborales, el acceso a la vivienda y la prevención de la discriminación.
El objetivo será que el futuro corredor cultural cubano represente una oportunidad para mostrar la diversidad de Cancún y reconocer las contribuciones de quienes han encontrado en la ciudad un lugar para vivir y trabajar.