RIVIERA MAYA, QR – Las comunidades menonitas en Quintana Roo continúan bajo vigilancia por las autoridades estatales. El gobernador Mara Lezama dice que ahora están monitoreando los cultivos menonitas para la plantación de maíz genéticamente modificado.

Según Lezama, las autoridades estatales y federales están llevando a cabo operaciones de vigilancia en las comunidades menonitas del estado debido a la devastación de la jungla. Miles de hectáreas de tierra han sido despejadas ilegalmente por las comunidades menonitas para dejar espacio para la agricultura.
El gobernador Lezama dice que la expansión agroindustrial menonita es una de sus principales preocupaciones ambientales con la posibilidad de que planten maíz genéticamente modificado.
En un decreto presidencial de 2023, México prohibió el uso de semillas de maíz genéticamente modificadas (GM), incluidos los productos de maíz GM importados de los Estados Unidos, la prohibición se implementó sobre las preocupaciones de consumo de salud humana, así como las preocupaciones de que los cultivos genéticamente modificados podrían contaminar las variedades nativas.
Según Araceli Domínguez, presidente del Grupo Ambiental Mayab, las comunidades menonitas han despejado grandes extensiones de jungla para plantar cultivos de monocultivo intensivo de maíz, sorgo y soja, lo que afecta directamente a los apicultores, ya que elimina la flora salvaje que sostiene la producción tradicional de miel.

La desaparición de las plantas nativas también altera el hábitat de los polinizadores, impactando negativamente los cultivos campesinos y la biodiversidad.
El gobernador Lezama dice que este problema fue uno de los puntos centrales recientemente discutidos con el Secretario del Medio Ambiente y los Recursos Naturales de México, Alicia Bárcena.
“Fue uno de los temas importantes que discutimos con Alicia Bárcena. Estamos trabajando con la Agencia de Protección Ambiental y el Ministerio de Agricultura, dada la sospecha de que el maíz genéticamente modificado podría ser plantado”, dijo.

Lezama explicó que ya existe una comunicación con las autoridades federales responsables de los sectores ambientales y agrícolas para abordar los efectos causados por ciertas prácticas asociadas con las comunidades menonitas, que han generado preocupación en áreas de alto valor ecológico.
