Riviera Maya

Estudio revela una sorprendente diversidad de microorganismos en cuatro cenotes urbanos de Cancún

Los cenotes de Cancún no solo representan espacios naturales de gran valor para la región, sino que también albergan una biodiversidad microscópica que todavía necesita ser estudiada. Una investigación publicada en 2023 en la revista científica Subterranean Biology identificó 17 especies de fitoplancton y protistas en cuatro cenotes urbanos de la ciudad, además de documentar 11 nuevos registros para la biota de la península de Yucatán.

El estudio, titulado Microdiversidad acuática de cenotes urbanos en Cancún, Quintana Roo, México, analizó muestras recolectadas entre septiembre de 2017 y julio de 2018. Los resultados mostraron diferencias importantes en la composición de microorganismos entre los sitios estudiados y una mayor diversidad durante la temporada de lluvias.

Los investigadores examinaron cuatro cuerpos de agua: Parque de los Cenotes, Cenote Cauich, La Hondada y otro cenote de tipo aguada. Estos espacios se encuentran en un entorno urbano donde el desarrollo residencial, las carreteras y otras actividades humanas pueden ejercer presión sobre los ecosistemas de agua dulce.

Algunos de estos cenotes están ubicados en parques públicos, mientras que otros se encuentran cerca de avenidas o en propiedades privadas. La investigación también señala que ciertos sitios presentan problemas relacionados con la acumulación de basura, neumáticos desechados y residuos eléctricos.

A pesar de su importancia ecológica, los microorganismos que habitan estos cuerpos de agua han recibido menos atención científica que otros componentes de la biodiversidad de la región.

La temporada de lluvias favorece una mayor diversidad microscópica

Para estudiar las comunidades acuáticas, el equipo recolectó muestras de agua en los cuatro cenotes y utilizó técnicas de concentración, observación microscópica e identificación taxonómica. Posteriormente, comparó la diversidad, la abundancia y la distribución de los organismos encontrados en cada lugar y estación.

En total, los investigadores identificaron 17 especies, de las cuales ocho correspondían al fitoplancton y nueve a los protistas. También documentaron cuatro formas que no pudieron identificarse hasta el nivel de especie.

Los organismos pertenecían a diferentes grupos microscópicos, entre ellos euglenoides, diatomeas, cianobacterias, ciliados y protistas ameboides.

Uno de los hallazgos más relevantes fue el registro de 11 nuevos taxones para la biota documentada de la península de Yucatán. Entre las especies identificadas se encuentran Euglena mutabilis, Lepocinclis acus, Phacus orbicularis, Coscinodiscus radiatus y Oscillatoria limosa. También se registraron organismos de los géneros Vorticella, Aspidisca y Coleps.

Los resultados mostraron diferencias estacionales. Durante la temporada de lluvias se identificaron 12 especies en Parque de los Cenotes, ocho en La Hondada y siete en el cuarto cenote. En cambio, durante la estación seca se registraron menos especies en los sitios estudiados.

El índice general de diversidad de Shannon-Wiener alcanzó 3.2 durante las lluvias, frente a 2.5 en la temporada seca. Parque de los Cenotes presentó la mayor diversidad entre los sitios, con un valor de 2.3, mientras que Cenote Cauich registró el menor, con 0.6.

Estas diferencias indican que las comunidades microscópicas no son iguales en todos los cenotes y que su composición puede variar según la época del año.

Sin embargo, los investigadores no determinaron directamente qué factores ambientales provocaron estas variaciones. Las diferencias en nutrientes, temperatura y otras condiciones del agua podrían influir, pero se necesitan estudios adicionales para confirmar su papel.

Los cenotes urbanos necesitan mayor monitoreo y protección ambiental

El estudio destaca que cada cenote alberga una comunidad microscópica particular. La similitud entre los cuatro sitios fue relativamente baja, lo que significa que una proporción importante de los organismos registrados no se compartía entre todos ellos.

Esta diversidad convierte a los cenotes urbanos en espacios relevantes para la investigación y la conservación. Los microorganismos acuáticos pueden aportar información útil para comprender el funcionamiento de los ecosistemas y evaluar posibles cambios ambientales.

No obstante, los autores advierten que todavía es necesario investigar qué especies pueden utilizarse de manera confiable como indicadores de eutrofización o deterioro ambiental. La presencia de determinados microorganismos, por sí sola, no permite concluir que un cenote esté contaminado.

La investigación también tiene limitaciones: abarcó cuatro sitios y dos periodos estacionales, por lo que sus resultados no representan un inventario completo de todos los cenotes de Cancún ni de la península de Yucatán.

Por ello, los investigadores recomiendan establecer programas de monitoreo sistemático, fortalecer las políticas de conservación y promover la participación ciudadana en la protección de estos cuerpos de agua.

Para Cancún, donde el crecimiento urbano convive con ecosistemas naturales de gran valor, conocer la biodiversidad microscópica de los cenotes representa un paso importante hacia una gestión ambiental mejor informada.

Referencia científica: Díaz-Hernández, J. A. y colaboradores (2023). Microdiversidad acuática de cenotes urbanos en Cancún, Quintana Roo, México. Revista Subterranean Biology, volumen 46, páginas 129-145.

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