Un grupo de alrededor de 15 personas es señalado de presuntamente operar un esquema de venta de membresías vacacionales mediante el ofrecimiento de supuestos regalos en el hotel Casa Kaoba, ubicado sobre la carretera 307, en Playa del Carmen.
De acuerdo con testimonios recabados, el grupo habría rentado prácticamente todo el establecimiento para organizar reuniones con personas que previamente eran contactadas por teléfono.
La dinámica, según los testimonios, comenzaba con una llamada en la que los presuntos vendedores se presentaban como representantes de una tarjeta de crédito y notificaban a las personas sobre un supuesto premio que debían recoger personalmente en el hotel.
Al llegar, los visitantes eran dirigidos a un salón de eventos donde se habían instalado varias mesas para realizar las presentaciones y ofrecer las membresías.
Supuestos regalos y membresías de hasta 128 mil pesos
Según los testimonios, antes de entregar el supuesto regalo, los asistentes debían responder una encuesta sobre sus hábitos de consumo. Posteriormente, los vendedores les presentaban una membresía de un supuesto club de descuentos vacacionales.
La oferta incluía, presuntamente, beneficios en hoteles, aerolíneas y tours tanto en México como en otros países.
La primera propuesta habría sido una membresía de 128 mil pesos, que supuestamente incluía 40 estadías gratuitas, además de descuentos en vuelos y recorridos turísticos.
Cuando los clientes rechazaban esta opción, los vendedores presuntamente reducían el precio y ofrecían alternativas. Entre ellas habría estado una membresía de 12 mil pesos por cuatro estadías y posteriormente otra de aproximadamente 5 mil pesos por dos estadías.
De acuerdo con los testimonios, los pagos podían realizarse a meses sin intereses y comenzar a cubrirse hasta 2027.
Otro elemento que generó dudas entre algunos asistentes fue la falta de información clara sobre la empresa. Según los testimonios, los vendedores no identificaban claramente a la compañía para la que supuestamente trabajaban y algunos documentos entregados no contaban con un membrete que permitiera identificar formalmente a la empresa.
Como parte del supuesto premio, los asistentes recibían un documento que presuntamente acreditaba dos boletos de avión. Sin embargo, estos debían canjearse posteriormente mediante una llamada telefónica de verificación, situación que algunos asistentes compararon con dinámicas utilizadas en ventas agresivas de tiempos compartidos.
Una llamada al 911 derivó en la intervención de autoridades
Durante la tarde del viernes, varias personas acudieron al hotel para recoger el supuesto regalo. Algunas tuvieron que esperar en fila para ingresar al establecimiento.
De acuerdo con la información recabada, una de las personas detectó irregularidades en la dinámica y, después de retirarse del lugar, solicitó apoyo a través del número de emergencias 911.
Cuando las autoridades llegaron al establecimiento, el grupo ya habría cerrado las instalaciones y abandonado el lugar.
Al día siguiente, elementos de la Policía Estatal acudieron al hotel Casa Kaoba para verificar lo ocurrido. El inmueble se encontraba cerrado, por lo que los agentes entrevistaron a trabajadores con el objetivo de obtener información que permita identificar a las personas que habían rentado el espacio.
Según los reportes, los organizadores habrían establecido controles de acceso para permitir únicamente la entrada de personas previamente contactadas. El establecimiento tampoco habría operado durante estas actividades como un hotel convencional, sino que sus instalaciones habrían sido utilizadas para reuniones y presentaciones de venta.
La investigación también contempla los números telefónicos utilizados para contactar a las posibles víctimas. La Policía Cibernética analiza esta información para intentar determinar quiénes estarían detrás de las llamadas y localizar a los integrantes del grupo.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas y tampoco se ha informado oficialmente cuánto dinero, en caso de confirmarse el esquema, habría sido obtenido.
Las autoridades deberán determinar si efectivamente se trató de una operación fraudulenta y establecer las posibles responsabilidades conforme avance la investigación.