A sus 29 años, Carlos Andrés Pérez Aguilar ha convertido los desafíos de vivir con una discapacidad motriz en una motivación para alcanzar sus metas profesionales y trabajar por una sociedad más incluyente. Después de concluir sus estudios de Derecho en Cancún, ahora se prepara para cursar una maestría y desarrollar un proyecto político enfocado en defender los derechos de las personas con discapacidad.
Carlos utiliza silla de ruedas y comenzó su formación académica en el Centro Teletón, donde recibió apoyo para terminar la secundaria. Posteriormente, con el respaldo de su familia, continuó sus estudios de bachillerato en una escuela regular y logró ingresar al Instituto Pericial Judicial (IPJ) de Cancún.
Su paso por la universidad representó un reto de adaptación tanto para él como para sus compañeros y profesores. Sin embargo, consiguió concluir la licenciatura en Derecho y ahora tiene nuevos objetivos.
“Quiero terminar la maestría y dedicarme a la política, porque existen leyes para las personas con discapacidad que garantizan sus derechos, pero actualmente no se aplican”, expresó.
El joven abogado señaló que Cancún todavía enfrenta importantes carencias en materia de movilidad e infraestructura accesible. También consideró que el desconocimiento sobre las necesidades de este sector de la población contribuye a generar situaciones de discriminación.
Aunque reconoció algunos esfuerzos del Gobierno municipal y aspectos positivos de la Ley para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Estado de Quintana Roo, insistió en que es necesario pasar de las disposiciones legales a acciones concretas.
Carlos busca abrirse camino en la política
Por ahora, Carlos Andrés Pérez no contempla afiliarse a un partido político. Su intención es consolidar un proyecto propio rumbo a 2028, una vez que concluya sus estudios de maestría.
Entre sus principales cuestionamientos está la escasa participación de personas con discapacidad en los espacios de representación popular. Señaló que en el Ayuntamiento de Benito Juárez y en la mayoría de los municipios de Quintana Roo no existe representación de regidores pertenecientes a este sector.
También criticó que algunos candidatos utilicen la imagen de personas con discapacidad durante las campañas electorales para proyectar sensibilidad, pero después no den seguimiento a sus necesidades y demandas.
Para Carlos, la inclusión debe reflejarse en la toma de decisiones y en la participación activa de las personas con discapacidad en la vida pública.
La educación como herramienta para superar barreras
El joven abogado destacó que estudiar Derecho también fue un proceso de autoconocimiento y reafirmación personal. Durante su ingreso al bachillerato en una institución regular, encontró dificultades relacionadas con la falta de conocimiento sobre cómo atender sus necesidades y adaptar las evaluaciones.
No obstante, mediante la comunicación y la convivencia, tanto profesores como compañeros fueron encontrando formas de adaptarse.
Carlos considera que las personas con discapacidad pueden alcanzar sus objetivos educativos y profesionales, aunque reconoce que el acompañamiento familiar resulta fundamental en los aspectos físicos, económicos y emocionales.
Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la autoestima, confiar en las propias capacidades y no permitir que el miedo se convierta en un obstáculo para cumplir los sueños.
El IPJ destaca el aprendizaje que dejó su integración
Dileri Olmedo, rectora del Instituto Pericial Judicial (IPJ) en Cancún, institución especializada en Derecho y ciencias forenses, explicó que la incorporación de Carlos representó una experiencia de aprendizaje para toda la comunidad académica.
Reconoció que el plantel no contaba con un protocolo específico para atender a estudiantes con discapacidad. Sin embargo, la disposición de la institución y la comunicación constante con el alumno permitieron superar los desafíos académicos y sociales.
Olmedo destacó que la experiencia fortaleció valores como la empatía, la tolerancia y la inclusión entre los estudiantes. También reconoció el desempeño académico de Carlos y su potencial para desarrollarse en el ámbito público.
Actualmente, el joven se prepara para continuar su formación con estudios de maestría e iniciar su trayectoria profesional.
Autoridades reconocen los desafíos de la inclusión en Cancún
La inclusión de las personas con discapacidad en Cancún también representa un desafío para las autoridades municipales, especialmente en materia de infraestructura, movilidad urbana y participación política.
Marcos de Naele Basilio Saldívar, regidor del Ayuntamiento de Benito Juárez y presidente de la Comisión de Bienestar, Participación Ciudadana y Derechos Humanos, informó que presentó una iniciativa para reformar el Reglamento de Atención y Derechos a las Personas con Alguna Discapacidad.
La propuesta fue aprobada por unanimidad en el Cabildo y posteriormente publicada en el Periódico Oficial del Estado.
Entre sus objetivos se encuentra garantizar la accesibilidad universal y adecuar la infraestructura y los servicios de movilidad para las personas con discapacidad, tanto en las dependencias municipales como en el resto del municipio.
La reforma también contempla la capacitación obligatoria de servidores públicos en Lengua de Señas Mexicana (LSM), mediante la Oficialía Mayor, además de impulsar la formación en derechos humanos para mejorar la atención a la ciudadanía.
Proponen fortalecer las políticas públicas de inclusión
El regidor señaló que también es necesario fortalecer la Dirección de Inclusión para ampliar las políticas públicas dirigidas a las personas con discapacidad.
Entre las propuestas se encuentra elevar esta área a Dirección General, dependiente de la Secretaría Municipal de Bienestar, con el propósito de supervisar y coordinar las acciones correspondientes.
Además, las autoridades mantienen coordinación con distintas dependencias estatales y con los Centros de Atención Múltiple (CAM), mediante actividades en beneficio de menores con discapacidad.
Otro de los objetivos es impulsar una bolsa de empleo que favorezca la inclusión laboral y el desarrollo económico de este sector de la población.
Basilio Saldívar explicó que las decisiones se analizan en mesas de trabajo con directores, regidores y representantes ciudadanos para identificar problemas y proponer soluciones.
Sin embargo, reconoció que todavía existen conductas que dificultan la accesibilidad, como el uso indebido de cajones de estacionamiento exclusivos para personas con discapacidad. Por ello, consideró indispensable fortalecer la concienciación y la cultura vial.
Transporte público: cada viaje puede convertirse en una odisea
Las dificultades de movilidad también afectan a las personas con discapacidad visual. Gerardo Ruiz, representante de la Red de Ciegos de Quintana Roo, denunció que las combis del transporte público de Cancún no cuentan con las condiciones necesarias para garantizar traslados seguros y autónomos.
De acuerdo con el representante, cerca de 16 mil personas con discapacidad visual viven en Cancún y enfrentan dificultades para utilizar el transporte colectivo.
“El sistema actual no garantiza movilidad ni autonomía. Cada viaje se convierte en una odisea marcada por la improvisación y la exclusión”, señaló.
A esta situación se suman diversos obstáculos presentes en las calles de la ciudad:
- Banquetas en mal estado: aceras rotas, postes mal ubicados y obstáculos comerciales o vehículos que bloquean el paso de los peatones.
- Falta de rampas adecuadas: numerosas zonas carecen de accesos diseñados para personas que utilizan sillas de ruedas o tienen movilidad limitada.
- Falta de conciencia ciudadana: los espacios preferenciales y cajones de estacionamiento exclusivos suelen ser ocupados indebidamente.
- Transporte público poco accesible: las combis tradicionales no cuentan con la infraestructura necesaria para atender adecuadamente a personas con discapacidad visual o motriz.
Una ciudad incluyente requiere acciones, no solo leyes
Las experiencias de Carlos Andrés Pérez y de otras personas con discapacidad ponen de manifiesto que la inclusión en Cancún todavía enfrenta importantes desafíos.
Aunque existen leyes, iniciativas y programas institucionales, garantizar una vida independiente requiere infraestructura accesible, transporte público adecuado, oportunidades educativas y laborales, así como una mayor participación en los espacios de decisión.
El reto no consiste únicamente en reconocer los derechos de las personas con discapacidad, sino en garantizar que puedan ejercerlos plenamente y participar en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad.