Reserva de la Biosfera de Tuxtlas, Veracruz — Más de dos docenas de monos aulladores han sido liberados en la Reserva de la Biosfera de Tuxtlas. Los monos fueron reintroducidos en la reserva durante dos meses como una forma de conservar una especie amenazada.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dijo este lunes que participaron en la reintroducción de 30 monos aulladores mexicanos. Los monos fueron liberados dentro del Área Natural Protegida de la Reserva de la Biosfera Tuxtlas, en el estado de Veracruz.
Las liberaciones se llevaron a cabo en varias etapas. Los días 6 y 7 de marzo se liberaron cinco ejemplares y otros 11 entre el 28 y 29 de marzo. Los días 27 y 28 de abril se liberaron en la reserva los últimos 14 ejemplares.
Las liberaciones tuvieron lugar en un ecosistema de selva tropical siempre verde restaurado dentro del área natural protegida. Los monos procedían de la Unidad de Manejo de Vida Silvestre Tucán Quetzal (PIMVS Tucán Quetzal), donde fueron rehabilitados.
Son parte de una población que será liberada gradualmente en su hábitat natural. Esta iniciativa tiene como objetivo restaurar las comunidades locales de monos aulladores, que se han visto gravemente afectadas por la fragmentación del ecosistema y la recolección ilegal.

La reintroducción de los 30 monos es el resultado del trabajo realizado durante los últimos cinco años en las comunidades locales, que han mostrado un enorme interés y compromiso con la protección de estos primates.
Además, en la región de Tuxtlas se han desarrollado actividades de educación ambiental, con un enfoque educativo, artístico, cultural y artesanal para involucrar a niños y adultos en la conservación de los monos.
La Profepa continuará trabajando con otras autoridades y el público para proteger la vida silvestre.
El proyecto fue posible gracias a la coordinación con autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, expertos en estudios interdisciplinarios de primatología del Instituto de Ecología, personal del Centro de Manejo de Vida Silvestre Tucán Quetzal, autoridades ejidales del municipio de San Andrés Tuxtla, comunidades locales y Profepa.
