Durante años, el consejo de todas las guías fue el mismo: “Sáltate el Mercado 28 si quieres autenticidad; ve al Mercado 23”. Era el apretón de manos secreto de viajeros inteligentes: un mercado real, arenoso y funcional donde las abuelas compraban pollo y especias, muy alejado de los vendedores de souvenirs de la Zona Hotelera.
Pero a medida que nos acercamos al 2026, ¿se mantiene todavía esa reputación? ¿O el secreto lleva demasiado tiempo saliendo a la luz?
Enviamos a nuestro equipo a caminar por los pasillos, esquivar las piñatas y consultar los precios. Aquí está el informe honesto y práctico sobre si el Mercado 23 sigue siendo una joya local o simplemente otra parada turística.

El ambiente: aún caótico, aún real
La respuesta corta es: Sí, todavía vale la pena. Pero necesitas saber en qué te estás metiendo.
A diferencia de las fachadas pulidas y pintadas del Mercado 28 (que es esencialmente una tienda de regalos gigante al aire libre), el Mercado 23 sigue siendo un centro de suministro funcional para la ciudad.
- Lo que ves: Montañas de chiles frescos, carniceros desmenuzando cerdos enteros, flores frescas y puestos de hierbas medicinales.
- El creep “turista”: Sí, ahora verás puestos que venden imanes de “I Love Cancún” y calaveras pintadas. El secreto definitivamente ha salido a la luz. Sin embargo, estos vendedores son muy diferentes de sus contrapartes en Mercado 28. Son menos agresivos, los precios a menudo son fijos (y justos) y nadie que intente venderle un collar de plata le impedirá físicamente caminar.

La verificación de precios: ¿es más barato?
Absolutamente. Debido a que este mercado atiende principalmente a los lugareños que compran sus alimentos semanales, el “impuesto gringo” es significativamente más bajo.
- Productos: Puedes comprar una bolsa de frutas tropicales (mamey, pitahaya, mango) por una fracción del costo de un plato de frutas de hotel.
- Recuerdos: Los productos artesanales aquí, como cestas tejidas o cerámica, suelen ser de la misma calidad que los de la Zona Hotelera, pero tienen un precio en pesos para un presupuesto local.
- Comida: Este es el atractivo principal. Los puestos de tacos y fondas (pequeños mostradores de almuerzo) dentro del mercado sirven algunas de las mejores cochinita pibil y empanadas de la ciudad por $2-$3 USD el plato.

Como señalamos en nuestra guía de experiencias auténticas en el centro, combinar un recorrido gastronómico por el Mercado 23 con una visita al cercano Parque Las Palapas es el antídoto definitivo contra la “burbuja turística”.
¿Para quién es? (Y quién debería omitirlo)
Mercado 23 no es para todos.
- Vaya si: quiere ver el México “real”, le encanta la comida callejera y no le molesta ver carne cruda ni el olor a pescado.
- Omita si: necesita aire acondicionado, baños impecables o pasillos perfectamente pavimentados. Los pasillos son estrechos, desiguales y abarrotados. No es apto para cochecitos.
Si busca una experiencia de compra desinfectada, quédese en los centros comerciales. Si quieres sentir el pulso de la ciudad, éste es el lugar.

Cómo hacerlo bien en 2026
1. Vaya temprano: el mercado se despierta al amanecer. La mejor comida y la energía más fresca se encuentran entre las 8:00 y las 11:00 horas. A las 2:00 p. m., muchos puestos de comida están agotados o cierran.
2. Traiga pesos: si bien algunos vendedores aceptan dólares, obtendrá un tipo de cambio terrible. Los billetes pequeños en pesos son los reyes aquí.
3. Combínalo: Mercado 23 está cerca de la estación de autobuses ADO. Funciona perfectamente como parada matutina antes de dirigirse al aeropuerto o coger un autobús a Playa del Carmen.
El veredicto
Mercado 23 ha sobrevivido al boom turístico sin perder el alma. Es arenoso, ruidoso y huele a cilantro y lima. Es uno de los pocos lugares que quedan en Cancún donde eres un espectador de la vida diaria, no sólo un cliente.
Para obtener más información sobre cómo navegar por la ciudad más allá de la playa, consulte nuestra guía privilegiada sobre seguridad en el centro.
