El proyecto forma parte de un sistema de cinco terminales intermodales que integran el transporte de carga del Tren Maya. El avance general del proyecto se sitúa en el 67%, con fecha de finalización prevista para diciembre, según un comunicado de Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, comandante del Grupo de Ingeniería Felipe Ángeles, durante la conferencia de prensa matutina del gobierno federal.
El plan de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) incluye cinco terminales de gran envergadura: Poxilá, con un costo de US$274,4 millones; Progreso, con US$294,1 millones; Chetumal, con US$287,8 millones; Palenque, con US$281,4 millones; y la mayor inversión de todas, la terminal de Cancún, con US$444,9 millones.
Las terminales funcionarán como un complejo logístico integral, que incluirá áreas de recepción y envío, instalaciones de clasificación, áreas intermodales y de uso público, una plataforma de transferencia, almacenes temporales, una zona aduanera, edificios administrativos, talleres de reparación y destacamentos de la Guardia Nacional.
El sistema se completa con cinco centros de distribución regionales, con distintos niveles de inversión: Valladolid (82,8 millones de dólares), Escárcega (82,8 millones de dólares), Pomuch (65,9 millones de dólares), Xpujil (64,6 millones de dólares) y Tulum (8,8 millones de dólares).
Con esta nueva red, el gobierno federal pretende convertir el Tren Maya en un corredor logístico que conecte la producción del sureste con la región central del país, reduciendo así los costos de transporte y los tiempos de tránsito.