Las principales compañías de cruceros están registrando resultados financieros sólidos, pero el encarecimiento del combustible representa un desafío creciente para el sector. Ante esta situación, Carnival, Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line están aplicando estrategias distintas para controlar sus gastos y proteger su rentabilidad.
El aumento de los precios del petróleo, impulsado por las tensiones y el conflicto en Oriente Medio, ha elevado la presión sobre los costes operativos de las navieras. En este contexto, dos de las principales herramientas utilizadas por las compañías son la cobertura financiera del combustible y la reducción del consumo de sus barcos.
Mientras Royal Caribbean y Norwegian recurren a contratos financieros para protegerse de las fluctuaciones de los precios, Carnival apuesta principalmente por mejorar la eficiencia energética y consumir menos combustible.
Carnival apuesta por reducir el consumo de combustible
El director ejecutivo de Carnival, Josh Weinstein, ha defendido que la mejor manera de controlar el gasto energético es reducir la cantidad de combustible que utilizan sus barcos.
La compañía mantiene esta estrategia desde 2019 y asegura haber reducido un 26 % el consumo unitario de combustible durante ese período.
Weinstein explicó que esta mejora podría representar un ahorro aproximado de 700 millones de dólares en 2026, tomando como referencia la reducción del consumo acumulada desde 2019.
Los resultados financieros recientes también reflejan el desempeño de la empresa. Carnival superó las expectativas de los analistas en ingresos y beneficios durante su tercer trimestre y registró un beneficio neto récord de 1.900 millones de dólares.
Sin embargo, el combustible continúa representando una parte importante de sus gastos. Durante ese trimestre, la compañía destinó aproximadamente 615 millones de dólares a este concepto, equivalentes al 7,3 % de sus ingresos. Para el cuarto trimestre, prevé que el gasto aumente hasta los 640 millones de dólares.
La empresa considera que reducir el consumo ofrece una protección más sostenible frente a los aumentos de precios que depender exclusivamente de instrumentos financieros.
Royal Caribbean protege parte de sus costes mediante coberturas
Royal Caribbean utiliza una estrategia diferente. La compañía recurre a contratos de cobertura para reducir su exposición a las variaciones del precio del combustible.
Su director ejecutivo, Jason Liberty, señaló que la empresa tenía cubierto algo más del 60 % de sus necesidades de combustible para 2026. Esta medida permite limitar parte del impacto de las subidas de precios, aunque no elimina completamente el riesgo.
Durante el tercer trimestre, Royal Caribbean gastó alrededor de 347 millones de dólares en combustible, aproximadamente el 6,2 % de sus ingresos. Para el cuarto trimestre, espera que el coste aumente hasta los 379 millones de dólares.
Pese a la presión sobre los gastos, la compañía superó las previsiones de los analistas en ganancias por acción durante el tercer trimestre, aunque sus ingresos quedaron por debajo de las expectativas.
Liberty también destacó que la demanda de vacaciones en crucero continúa mostrando fortaleza. Según la empresa, las reservas para 2027 ya registraban un crecimiento cercano al 20 %.
Norwegian mantiene su estrategia de cobertura
Norwegian Cruise Line también utiliza instrumentos financieros para protegerse de las fluctuaciones del mercado energético.
Según sus resultados del tercer trimestre, la compañía tenía cubierto aproximadamente el 48 % de su consumo de combustible previsto para 2026.
En ese período, Norwegian registró ingresos de 2.900 millones de dólares y un beneficio ajustado por acción de 1,12 dólares, superando las expectativas de los analistas.
El gasto en combustible alcanzó aproximadamente 196 millones de dólares durante el trimestre, lo que representó el 6,6 % de sus ingresos. La empresa prevé un aumento del consumo para el cuarto trimestre, hasta unas 255.000 toneladas métricas, frente a las 239.000 toneladas del trimestre anterior.
La compañía también atraviesa un proceso de reestructuración. Su director financiero, Mark Kempa, señaló que los resultados refuerzan la confianza de la empresa en sus productos y en su capacidad para mejorar la rentabilidad mediante mayores ingresos y una gestión disciplinada de los costes.
Dos estrategias para afrontar un mismo desafío
La cobertura financiera permite a las navieras reducir la incertidumbre sobre sus gastos futuros y evitar que las fluctuaciones del petróleo afecten de manera brusca a sus resultados. También puede ayudar a mantener una mayor estabilidad ante las expectativas de los mercados financieros.
Sin embargo, esta estrategia tiene un coste potencial y no siempre resulta más económica a largo plazo. El analista David Katz, de Jefferies, explicó que las coberturas también ayudan a reducir la volatilidad que los inversores pueden asociar con los cambios en el precio del combustible.
Por su parte, Carnival considera que mejorar la eficiencia de sus barcos y reducir el consumo es una forma más directa de controlar los gastos.
En un escenario de precios energéticos elevados, las tres compañías buscan mantener sus márgenes de rentabilidad sin afectar el atractivo de sus vacaciones en crucero. La evolución del mercado del petróleo y la demanda de los viajeros serán factores importantes para determinar el impacto de estos costes en los próximos trimestres.